sábado, 11 de junio de 2011

El poema de la muerte

Bueno, esta poesía la he escrito sobre las 7:08 de esta mañana, puesto que no podía dormir, no sin haberse caído unas lagrimitas al escribir.... A veces todo es tan jodido....

Quiero morir,
Y que una vez muerto,
Me quemen y me tiren por ahí,
Que mis cenizas se las lleve el viento.

De que sirve vivir esto,
Si la vida es sólo un cuento,
Si cualquier día me iré,
Y luciré en el firmamento.

No quiero volver a nacer,
Tengo miedo a  la vida,
Ya no hay nada que hacer,
La vida, !qué gran mentira!

Y las lágrimas caídas,
¿Dónde quedarán?,
Si puede que mañana,
Las tiren al mar.

domingo, 22 de mayo de 2011

Pensamientos

¿Alguna vez has sentido que no vales para nada? ¿Y te has preguntado qué coño haces en esta vida?...
A veces es tan difícil... Ha llegado la noche, el único momento en el que puedo reflexionar sobre todo ello. Sólo tengo a una persona en este mundo por la que merece la pena seguir, sólo una, cariño, sabes que eres tú. La única persona que me acepta tal y como soy, la única que me quiere.
¿Familia?... ¿Dónde está? Oh, si, está, pero no dejan de recordarme la vergüenza que doy por ser yo misma, no dejan de comparar mi físico con el de las demás, no dejan de humillarme en los momentos en los que quizás, más necesite su apoyo.
No veo salida, o quizás, no la haya, quizás merezca todo lo que me está pasando, o quizás no, quizás sea yo el problema, o quizás no. Pero... sí, yo creo que si soy yo el problema. Soy un cáncer, el cuál hay que exterminar. Un cáncer que lo es simplemente por querer salirse de los estereotipos creados por una mierda de sociedad, por querer ser diferente, sí, por dar vergüenza ajena, por... tener 4 kilos de más, por no llevar tacones ni escotes, por no importarme lo que piense la gente de mí, por no tener vergüenza en expresar delante de la gente lo mucho que quiero a una persona, por no tener vergüenza a decir mis ideales, mis pensamientos... Pero aquí estoy, escribiéndolos, porque claro, decirlo en la calle sería una deshonra para la ¿"familia"?.
Solo busco desaparecer, si no lo he hecho es por esa persona que está ahí día y noche, la única que sé que me apoyará y me ayudará en todo. Si desaparezco, oh, todos llorarán, qué tristeza!!!, Y nadie se dará cuenta de que igual es el sufrimiento el que te hace desaparecer... Si estoy aquí, es por tí, porque tú eres lo único que merece la pena. Porque tu me dejas tu hombro para llorar, porque, aunque te duela, dejas que mis lágrimas resbalen por tu cuello.

miércoles, 4 de mayo de 2011

UN CAMINO...

¿Qué es la vida? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? ¡Qué soy? ¿Quién soy?... Son tantísimas preguntas las que me hago.... Es una noche oscura, de tormenta, y el ruido de los truenos, y el resplandor de los rayos que caen sobre el jardín no me dejan pegar ojo. Sí, efectivamente, aquí estoy, pensando en todo eso, intentando buscar respuesta a todas esas preguntas, aunque sé que quizás no pueda responderlas. Pero estoy decidida a buscar una respuesta.
La verdad es que la vida es un camino, pero no es fácil de recorrer. Hay tramos de luz, de oscuridad, de incertidumbre, de pasos seguros, de obstáculos, de sol, de lluvias, de tormentas, de tempestades, de calmas, de inundaciones, de sequías.... La vida, ese gran "regalo" el cual te lleva por diferentes etapas.
Yo, soy sólo un peregrino más en este camino, un peregrino que tiene mucho camino recorrido y por recorrer, pero me paro a pensar.... ¿Por qué tan duro? ¿Por qué tantos golpes?.... Caigo una y otra vez, y me cuesta levantar, y veo muy lejos la meta, veo que si caigo no podré llegar al final como todos los demás. Claro que hay más peregrinos que me pueden ayudar a levantarme, pero... mientras unos intentan levantarme, otros me pisotean, y a veces no sé quién puede más.  Pisoatadas que duelen, que se quedan marcadas, que hacen que este sendero sea muy difícil. Pero suelen decir que si de verdad quieres llegar a la meta, aunque solo sea por los tuyos, que tienes fuerzas para levantarte a ti mismo y los pies del que te pisa. Pero es tan complicado... A veces no se es tan valiente para afrontarlo, bueno ¿Cuestión de valentía? No sé...
El camino que ya he recorrido, o mejor dicho, el trozo de camino que ya he recorrido, está lleno de caídas y alzamientos, de penas, de risas, de lágrimas, de miedos, de problemas, de soluciones, de alegrías, de tristezas, de traiciones, de desengaños, de engaños, de mentiras, de verdades, de amor, de odio, de terreno liso, y terreno de montañas, de... de tantas cosas....
Es demasiado de noche para pensar esto, pero mirad, quizás la noche sea el único momento de paz, de tranquilidad y de capacidad para pensar en todo, para darnos cuenta de cosas, y para buscar soluciones. Mañana será otro día, como dice ese dicho, otro día en le que toca levantarse y esperar a ver con que piedra tropezarás hoy, y como levantarte, si tendrás heridas, o si saldrás ileso.
Si es que, este camino es demasiado difícil.... Pero hay que saber seguir adelante con lo que sea, porque a veces merece la pena ver dónde esta la meta.

domingo, 1 de mayo de 2011

MIEDO

Cuando el miedo se apodera de mí, no me deja ver la realidad.
Es una sensación muy extraña, una mezcla entre ansiedad, nervios, malestar, incertidumbre... Es algo que siento muy a menudo, pero no me deja vivir, es algo que me quema por dentro, que no sé controlar, ni mucho menos superar...
No entiendo por qué me domina a mí, por qué no soy capaz de despegarlo de mi ser, por qué todo se vuelve contar mí. Miedo, aléjate, no vuelvas más!

miércoles, 2 de marzo de 2011

Noche de recuerdos...

Todas las noches igual, semtado en esa fría cama de piedra, que apenas tiene una almohada y una manta con las que dormir.
No tengo sueño, a pesar de que hace días que no duermo... Y cada vez que intento conciliar el sueño, cerrando los ojos, se me acelera el corazón, se me vienen recuerdos a la cabeza en forma de imágenes. Es duro recordar por qué y cómo llegué hasta aquí, hasta esta oscura, pequeña, solitaria y fría habitación, en la que yo y mi soledad convivimos día a día.
Recuerdo que estábamos cientos de personas, uniendo nuestras voces, gritando en la lucha que tenemos para salvar a este pueblo de la política sucia y fascista del estado opresor. Recuerdo cómo pancartas y banderas al aire, voces unidas y al unísono, fueron atacadas por esos perros manipulados por sucios bastardos. Recuerdo ver gente corriendo, gritando, intentando expresase... escapando de aquellas pelotas de goma, y aquellas ostias repartidas a diestro y siniestro...
Recuerdo correr, pero me pisaban los talones, 2 perros encapuchados, hasta que una pelota de goma me hizo caer al suelo, fue entonces cuando ellos aprovecharon, dándome patadas, insúltandome, pegándome sin piedad... Me ataron las manos con un cacho de acero al que ellos llaman esposas, apretadas hasta casi no dejar pasar la sangre. Me pusieron contra un coche, pegándome, y me subieron a un furgón. Lo que pasó dentro, no lo recuerdo... cuando desperté ya estaba en comisaría esperando que me tomaran declaración, a golpes, cómo no.
Me llamaron a juicio, pero claro, mi palabra no vale, aquí nada vale cuando eres un jóven luchador que se revela a la mierda de sistema y polítrica sucia de ese "estado" el cual tengo asco de pronunciar su nombre.
 Evidentemente... salí culpable, ¿Por qué? por defender mi pueblo, mis derechos, mi cultura, mi gente, mis sentimientos... Y aquí estoy, sentado frente a esa ventana de rejas, por la que no entra ni un mísero rayo de luz de esa preciosa Luna llena que debe hacer hoy...
Quisiera ser libre como la Luna, y poder volar como un pájaro alrededor del sol, pero un día, alguien me cortó mis alas, esas alas que usaba para poder expresarme en libertad.

jueves, 3 de febrero de 2011

Desde mi ventana...

Estoy despierta, dando vueltas en la cama, sin poder dormir. Miro el pequeño reloj colocado cuidadosamente sobre mi mesa: son las tres de la mañana. Me pregunto porque no puedo dormir, llevo un rato preguntándomelo, hasta que caigo en la cuenta de que sí, efectivamente, hoy es noche de Luna llena. Desde siempre me ha afectado mucho, no me deja dormir, me hace estar, aveces irritable, y otras, muy impasible antes las cosas. No había caído en la cuenta de este acontecimiento, ahora lo entiendo todo... Pero estoy cansada, quiero dormir. Cierro los ojos una y otra vez, pero nada, me es imposible dormir...
Decido levantarme de la cama, no hago nada ahí tumbada. Me apetece un vaso de leche, mmm... si, me pondré un vaso de leche calentito. Pero... cuando me levanto de la cama y miro hacia la ventana, ahí está, tan redonda y blanca como siempre, tan brillante que ilumina mi habitación entera sin necesidad de encender la luz. 
Entonces es cuando me atrapa. Me quedo anonadada frente al cristal de la ventana, mirando su tremendo esplendor. Inconscientemente, cojo una silla y me siento frente a ella. Entonces se me vienen recuerdos a la cabeza, recuerdo de cuando era niña y también miraba la luna desde mi pequeña habitación, recuerdos de cuando aún ni siquiera sabía que la Luna estaba más presente en mí de lo que creía, en fin, recuerdos.
De repente vuelvo en mí, y me giro para mirar el reloj, las cinco menos cuarto. ¿He estado más de hora y media mirando esa cosa redonda que brilla ahí arriba?. Sí, creo que sí. Ya apenas tengo ganas de ese vaso de leche calentito... creo que me iré a la cama de nuevo, aunque sé que no conseguiré dormir. El resto de la noche será demasiado larga....


miércoles, 2 de febrero de 2011

En aquel oscuro bosque

En aquel inmenso bosque, en la oscuridad de la noche más cerrada que jamás hubiera visto, estaba ella. Sentada a los pies de un centenario roble, al cuál las ramas ya le caían pidiendo que alguien las sujetase, se acurrucaba en sí misma, temblando de frío. Su pelo largo y negro, parecía blanco gracias a la tremenda helada que estaba cayendo. No podía parar de llorar, sus lágrimas resbalaban por toda su preciosa y pálida cara. Sus azules ojos, enrojecidos por el viento frío y por la tristeza que inundaba su interior. No podía creer lo que estaba pasando, lo que estaba viviendo: sola, en aquel bosque y con ese frío... No podía creer que la gente de aquella pequeña aldea en la que vivía junto a su familia, le rechazaran sólo por ser, según decían, una traición para el pueblo.
 - ¿Es traición estar enamorada de alguien que no es de mi aldea?. Se preguntaba ella, sollozando.
No entendía por qué unas simples leyes, impuestas por un líder, estaban por encima de sus sentimientos. Ella estaba enamorada de aquel joven, fuerte y apuesto, de piel morena y ojos oscuros. Se veían casi a diario, cuando Aldara (así era el nombre de esta bella ama de casa) se disponía a ir a las tierras de su familia a recoger semillas para hacer pan. La gente del pueblo ya sabía de la existencia de este amor, y por eso, la miraban con malos ojos, alegando que estaba traicionando a las leyes de aquella aldea. Aldara, al principio lo negaba todo, avergonzándose de aquella acusación, pero sus sentimientos eran tan fuertes, que no aguantó más, y grito a los cuatro vientos que estaba enamorada de aquel hombre, y que las leyes no existían para su amor.
Ésto llegó a oídos del líder, el cuál no lo toleró, y condenó a esta guapa mujer a la muerte, muerte por traición a la aldea. Su familia le obligó a abandonar esa misma noche la casa dónde vivía, asustados, y a la vez, avergonzados por esta situación que les daría mala fama entre las gentes del lugar. Sólo puedo llevar consigo un mendrugo de pan. Así que salió de aquella casa pensando en qué le depararía el futuro, sin nada, sin nadie, y con la incertidumbre de qué pensará su apuesto hombre, al esperarla en aquel campo y ver que no llegaba, y así un día tras otro.
Corría, corría desesperada alejándose de aquel pueblo hasta que las fuerzas no le dieron para más, y allí se sentó, bajo ese centenario roble. Pasaban las horas, y allí seguía ella, acurrucándose sobre sí misma, llorando, pasando frío, sin nada que hacer, sin nada que perder...
Decidió tumbarse, aunque la hierba estaba húmeda y fría, pero le daba igual, ya nada podía ser peor, ya no temía a la muerte. Y allí murió, congelada, esperando el amanecer, un amanecer que nunca llegó.

martes, 1 de febrero de 2011

Y que la Luna sea testigo...

Amémonos, en esta noche de luna llena. Amémonos bajo las estrellas... Nuestros cuerpos desnudos rozándose en la arena, oyendo las olas del mar, que ponen música a nuestro amar.  Nuestros cuerpos enredados, nuestros cabellos al viento, tus manos rozan mi pecho, y nuestras bocas beso a beso. Miradas que se cruzan, palabras en silencio, sonrisas y caricias nos llevan al desenfreno.

Ámame en esta noche de Luna llena, ámame como si mañana no hubiera, átame a ti, hazme tuya, quiero morir a tu vera, que los problemas huyan, que corra pasión por nuestras venas. ...

Y que la Luna sea testigo, de este amor eterno, quiero vivir a tu lado, quiero morir contigo.

Te Quiero.


lunes, 31 de enero de 2011

Me presento...

La verdad que poco hay que decir de mí. Soy una chica de Euskal Herria, mi edad?? No la diré, el anonimato para mí es esencial.
Me gustan mucho los animales, la naturaleza, la música, también soy escritora (aunque lo que escribo apenas se lo enseño a la gente)... pero hay algo que me llama la atención bastante... la belleza y el misterio de la noche. Sí, la noche, esa parte del día en la que dormimos, y no nos enteramos de lo que pasa a nuestro alrededor.¿Os habéis parado a pensar que la noche tiene una belleza increíble? ¿Y misterio? ¿y romanticismo? ¿Y pasión?...
Yo sí, y mediante historias, novelas, canciones, poesías hechas por mí, intentaré desvelaros los secretos de la noche.
Espero que os guste este blog. Ah! por cierto, podéis llamarme: Noche